Las escuelas de la ciudad viven días de intensa actividad en el marco del programa Verano Educativo, una propuesta que combina recreación, aprendizaje y contención para cientos de niños durante el receso estival.
Así lo destacó la inspectora de zona, Silvia Bicudo, quien viene recorriendo los distintos centros educativos donde se desarrollan las actividades. “Encontramos a los niños felices, participando de una gran diversidad de propuestas pensadas especialmente para que disfruten de un verano diferente”, señaló.
El programa apuesta a actividades lúdicas y recreativas, con música, juegos y espacios coloridos, alejados de la estructura curricular tradicional del año lectivo. Según indicó la inspectora, tanto directores como docentes coinciden en la buena respuesta de los alumnos, quienes manifiestan su conformidad y entusiasmo.
Otro de los aspectos destacados es la alimentación, que se cumple de acuerdo a la normativa del Programa de Alimentación Escolar (PAE), incorporando frutas y menús equilibrados. “En ese sentido también estamos muy conformes”, afirmó Bicudo.
La concurrencia ha superado las expectativas: en la mayoría de las escuelas se registró un número de inscriptos mayor al previsto, e incluso varias instituciones cuentan con listas de espera. En algunos casos fue necesario convocar suplentes para cubrir cupos liberados por ausencias vinculadas a cuadros gripales o conjuntivitis, sin que ello afectara el normal desarrollo de las actividades.
El Verano Educativo incluye además salidas recreativas y didácticas, como visitas a la piscina municipal, al camping del Club Social Deportivo Zorrilla y excursiones a Piedra Pintada, ampliando las experiencias de los niños más allá del aula.
El programa prioriza a niños del primer ciclo, así como a menores vinculados a INAU, sin dejar de incluir también a estudiantes del segundo ciclo. “Contamos con cupos suficientes y el Verano Educativo es una propuesta abierta, pensada para todos”, concluyó la inspectora.